Súper 100s, Súper 120s, … ¿cómo saber a qué atenerse?

Parisian Gentleman

Súper 100s, Súper 120s, … ¿cómo saber a qué atenerse?

Gentlemen,

Nos complace publicar hoy una espléndida contribución de Paul Grassart, joven sastre parisino que anima un blog de gran calidad (http://www.paulgrassart.com/ ) cuyo contenido es muy pedagógico y especializado.

El artículo que hemos extraído hoy aporta – por fin – una explicación clara y muy documentada sobre la “famosa” clasificación de lanas – súper 100s, 120s, 150s – que muchos vendedores esgrimen en sus tiendas como argumento comercial sin saber, las más de las veces, de qué están hablando.

Este artículo aborda pues, el tema de la calidad de las lanas y explica de modo muy detallado lo que son los famosos « Súper 100s », « Súper 130s »… hasta el « Súper 220s » y porque se les denomina así.

Paul, ¡éste es un artículo ante el cual nos quitamos el sombrero!

Una lana súper 160s será de mejor calidad que una súper 100s?

Depende de lo que significa para usted “mejor calidad”. Los súpers son efectivamente grados de calidad de la lana. Pero no significan que un grado sea mejor que el otro. Sólo sirven para describir la finura de las fibras de lana. El hecho de que sea una fibra más fina puede ser tanto una calidad como un defecto. Lo importante es saber lo que se va a hacer con ella.

¿Qué es la calidad de una lana?

La calidad de una lana es el conjunto de criterios que permiten describir la fibra de lana, es decir el pelo de la oveja (aquí nos referimos a las fibras, no al hilo que se va a fabricar a partir de ella).

Vellón de merino de Australia recién esquilado. Imagen © Fir0002/Flagstaffotos

Se clasifica hoy la lana cruda justo después de la esquila. Las características que se toman en cuenta son :

  • El animal esquilado : raza (las que dan la lana más fina son las ovejas merinos), edad del animal (las fibras se vuelven más espesas conforme avanza la edad)
  • Los tratamientos químicos aplicados al vellón.
  • Le presencia de pelo : un vellón se compone de pelo y de vellón de lana propiamente dicho (fíjese en la piel de un gato o de un perro para distinguir a ambos : el pelo corresponde a las fibras largas, las que forman “la parte exterior” de la piel mientras que el vellón de lana corresponde a las fibras más cortas y más suaves que se quedan en “el interior”. Sólo se pueden usar las fibras de vellón).
  • El color : cuanto más blanca es la lana, mejor podrá ser teñida con colores claros.
  • La presencia de manchas (que se deben sacar del vellón)
  • El largo medio y el diámetro medio de las fibras (se mide objetivamente gracias a aparatos portátiles de medida óptica del diámetro o mandando muestras a laboratorios para análisis con un aparato llamado Laserscan).
  • El “rizo” o “crispado” (crimp) de las fibras : la lana de oveja está rizada naturalmente. Se evalúa el número de rizos de la fibra por unidad de longitud. Cuanto más rizada es la fibra, más fina es en general y más adecuada será para hilar hilos finos. Las fibras poco rizadas tienen una tendencia a aglomerarse entre sí, lo que les hace poco propicias para el hilado.
  • La resistencia mecánica de la lana (resistencia elástica), que determina la capacidad de la lana a soportar tratamientos de hilado, tejido y de perfeccionamiento final. Las lanas menos resistentes producen muchos residuos durante el cardado y el peinado. Por eso se emplearán más bien para la producción de fieltros o serán mezcladas con otras fibras.

Como se observa, hay muchos elementos que se deben tomar en cuenta para clasificar la lana en categorías homogéneas. Dicha clasificación la llevan a cabo especialistas, justo después de la esquila del animal. Dicho sea de paso, no se examinan los vellones enteros sino partes de éstos. En efecto, estas características varían y dependen de qué parte de la piel del animal provengan. Durante la esquila, se separan con cuidado estas diferentes partes y todas se evalúan por separado.

Diferentes partes de un vellón de merino.

Después de esta primera clasificación, se ensamblan la fibras en fardos de lana bastante homogéneos, cuyo formato es estrictamente normalizado, y que se venden en subasta. Los fardos son objeto de un segundo análisis de las fibras, en laboratorios, mediante la extracción de un testigo de fardo. Dicha evaluación precisa tanto el diámetro medio observado como el coeficiente de variación alrededor de este diámetro.

Y los súper, ¿qué pintan aquí?

La clasificación en “súper” sólo se refiere a la finura de la fibras, o sea a su diámetro medio. Volveré a hablar del origen de esta clasificación, pero de momento, basta con conocer su significado actual. Cuanto más elevado es el número de “Súper”, más fina es la fibra. El diámetro de las fibras se mide en micras (millonésima parte del metro lo que significa que hay 1000 micras en un milímetro). Para dar una referencia, un cabello humano mide entre 50 y 60 micras.

Comparación entre una fibra de lana normal (izquierda), una fibra de merino (centro) y una fibra sintética (derecha)

La organización internacional de textiles de lana (International Wool Textile Organisation, conocida gracias a su sello de calidad « Woolmark ») tiene codificados los Súpers desde los años 20 según la escala siguiente :

 

Calidad Diámetro máximo de la fibras
SÚPER 80’s 19.75 µm
SÚPER 90’s 19.25 µm
SÚPER 100’s 18.75 µm
SÚPER 110’s 18.25 µm
SÚPER 120’s 17.75 µm
SÚPER 130’s 17.25 µm
SÚPER 140’s 16.75 µm
SÚPER 150’s 16.25 µm
SÚPER 160’s 15.75 µm
SÚPER 170’s 15.25 µm
SÚPER 180’s 14.75 µm
SÚPER 190’s 14.25 µm
SÚPER 200’s 13.75 µm
SÚPER 210’s 13.25 µm
SÚPER 220’s 12.75 µm
SÚPER 230’s 12.25 µm
SÚPER 240’s 11.75 µm
SÚPER 250’s 11.25 µm

 

En aquella época, las categorías que iban de Súper 220s a Súper 250s estaban previstas. Hoy, según parece, se intenta ir más lejos…

El origen de los Súper

En el transcurso del tiempo y según los países se ha hecho la clasificación de la lana siguiendo diversos sistemas. Los Súper son los herederos del sistema de Bradford, también llamado English Worsted Yarn Count System (¡Pues sí!, la lana cardada, woolen, obedece a otro sistema de clasificación), spinning count o Bradford count.

Los expertos en lana de la ciudad de Bradford solían evaluar la lana (mirándola y tocándola) considerando el número de madejas de 560 yards (en un solo hilo) que se podía producir (por un hilandero experimentado) a partir de una libra de “top”. El “top” es lana limpiada, cardada y peinada, con todas la fibras paralelas, listas para hilar.

De modo que se hablaba de lana de calidad 36s, 44s, etcétera. Las más finas alcanzaban los 80s (¡más de 40 kilometros de hilo a partir de una libra de lana!)

Ya que de eso estamos hablando, la “s” minúscula de Súper 100s viene de este sistema. Es la abreviatura de “skein” (madeja).

Los límites de este sistema dependían de la fiabilidad muy relativa de la valoración humana que, además, se basaba mucho en el estudio de la torsión natural de las fibras de lana (que forman rizos en espiral), sabiendo que el número de vueltas por pulgada depende más o menos de la finura de la fibra. Poco a poco, otros sistemas más objetivos de clasificación de las fibras han ido poniéndose en marcha a partir de los años 60, aunque los ganaderos siguen usando el sistema de Bradford como primera aproximación.

El valor tope de este sistema era el 80s, entonces considerado como lana fina. Cuando consiguieron lanas que alcanzaban el 100s, los especialistas creyeron que habían alcanzado una calidad excepcional ya que el 80s ya era lana fina. Esta lana extra fina fue entonces calificada de “súper fina” o “súper”.

A título de comparación con los Súpers, he aquí los diámetros de diferentes calidades:

 

Tipo de lana Blood system Bradford Count Micron System
Fina Fina más fino que 80s Moins de 17.70
Fina Fina 80s 17.70 — 19.14
Fina Fina 70s 19.15 — 20.59
Fina Fina 64s 20.60 — 22.04
Medium 1/2 blood 62s 22.05 — 23.49
Medium 1/2 blood 60s 23.50 — 24.94
Medium 3/8 blood 58s 24.95 — 26.39
Medium 3/8 blood 56s 26.40 — 27.84
Medium 1/4 blood 54s 27.85 — 29.29
Medium 1/4 blood 50s 29.30 — 30.99
Espesa Low 1/4 48s 31.00 — 32.69
Espesa Low 1/4 46s 32.70 — 34.39
Espesa Common 44s 34.00 — 36.19
Muy espesa Braid 40s 36.20 — 38.09
Muy espesa Braid 36s 38.10 — 40.20
Muy espesa Braid Moins de 36s Plus de 40.20

 

A título de indicación, este cuadro menciona también el “blood system”. Es una clasificación norteamericana, que remonta a la introducción de la oveja merino en el Nuevo Mundo. Esta oveja es famosa por producir la lana más fina entre todas las razas de ovejas. Para aumentar la cantidad de ganado, se cruzaba la oveja merino con otras razas ya criadas al nivel local. Cuando era “pura sangre”, se decía que su lana era “fina”. El cruzamiento con otra raza menguaba su finura y según el grado de cruzamiento, se conseguían las calidades “media sangre” , “3/8 de sangre”, “cuarto de sangre”, etcétera.

Lo he indicado al principio, la raza forma parte de los criterios de calidad de la lana. He aquí las características de la lana producida por las principales razas de ovejas laneras (ovejas criadas por su vellón y no por su carne).

 

Blood System Longueur des fibres (pouces) Compte de Bradford Microns
Merino 80’s Fine Wool 2,5 80’s-64’s 18 — 22
Rambouillet 70’s-60’s 19 — 25
New Zealand Merino 64’s 1/2 Blood 3 70’s-60’s 20 — 25
Targhee & Romeldale 62’s-58’s 22 — 26
Corriedale & Columbia 62’s-46’s 22 — 34
Southdown 60’s-50’s 24 — 31
Blue Faced Leicester 3/8 Blood 3,5 60’s-56’s 24 — 28
Suffolk, Dorset Horn, Montadale 58’s-50’s 25 — 31
Finns & Cheviot 1/4 Blood 4 58’s-48’s 25 — 32
Oxford 50’s-46’s 29 — 34
Romney Low 1/4 4,5 48’s-44’s 31 — 36
Border Leicester Common 5 46’s-40’s 33 — 38
Lincoln & Cotswold Braid 6 40’s-36’s 37 — 40

 

La carrera a la finura

Desde que el marketing de los mercantes pañeros (y de la confección) se hizo con los Súper como argumento marketing, somos testigos de una carrera desenfrenada a la finura. Las pujas sobre los fardos de mejor calidad se disparan y los precios rebasan los límites. Los grandes actores de este mercado son los italianos Loro Piana y Ermenegildo Zegna que incluso organizan concursos para recompensar a los criadores que han producido la lana más fina.

En 2008, la mayor puja la hizo, por primera vez, una empresa india, Raymond Group. El fardo de lana salió a 269000 cents por kilo (un fardo medio pesa 170 kg, éste “sólo” pesaba 92 kilos, lo que correspondió a un total de 247480 dólares). Sus fibras medían 11,6 micras, lo que corresponde al diámetro del Súper 240s.

El récord actual data de 2010. ¡Los criadores de Nueva Gales del Sur (Australia) han ganado el trofeo internacional Vellus Aureum (Vellocino de Oro en latín) organizado por Zegna con una lana e 10,0 micras (Súper 270s)! Ya era Zegna poseedor de un récord histórico, ya que en 2003 había comprado un fardo de 10,3 micras.

Para celebrar su centenario, Zegna fabricó una tela de excepción, tejida a partir de una mezcla de lanas de cada fardo ganador del concurso Vellus (que fue lanzado en 2001). La finura media de las fibras es de 11,1 micras. Una pieza fue tejida (una pieza corresponde a una norma de unos 60 metros de tela), que permite fabricar 20 trajes. Ni uno más.

Sin duda, esta carrera hacia una fibra cada vez más fina no podrá prolongarse eternamente. Hemos alcanzado los límites de lo que un animal puede producir (les recuerdo que naturalmente, un merino produce fibra de 80s), no es posible “progresar” más en las condiciones de criaderos (digo progresar entre comillas porque uno puede hacerse preguntas sobre lo que sufre el animal para llegar a estos límites. Para producir más fino, se necesitan condiciones de cría tan draconianas que es posible que el animal no sobreviva hasta la última esquila… sabiéndose que un animal enfermo produce una lana de muy mala calidad, ¡eso sí!)

Además esta estrategia de marketing era también una estrategia industrial. Se trataba, para los europeos – italianos e ingleses –, de mantenerse a la cabeza de la tecnología (hilar telas es muy complejo) y conservar una ventaja competitiva frente a sus competidores asiáticos, indios y chinos sobre todo. Ahora bien, como se ha visto, los indios han alcanzado a los europeos. Últimamente los Chinos están acercándose (China teje el 31% de la lana mundial y es el primer cliente de Australia y de Nueva Zelanda; sus fábricas producen ahora mismo fibras que van hasta el Súper 180s).

Los consumidores empezaron a tener dudas sobre estas historias de Súper XXXs. Les invito a venir a mi casa a hacer un test ciego y decirme si son capaces de distinguir un Súper 160s de un Súper 130s, de acabados comparables, sólo con tocarlos. Estoy seguro de que podría yo sorprenderles mostrándoles unos “pequeños Súpers” que tienen un mejor tacto que las telas supuestamente más finas (recuerdo que la fibra es fina, no el tejido).

Los grandes pañeros ya han anticipado, por supuesto, esta crisis de la finura y empiezan a producir otro tipo de exclusividad : fibras raras (vicuña, guanaco, yak, qiviusk, kirgyz white, etc.), tejidos exclusivos (rayas tenis en las que las puntadas son en realidad las letras de su apellido), inserción de materiales preciosos (polvo de diamantes o de lapislázuli, hilos de oro…), etcétera. Una nueva carrera a la innovación para proponerles a ustedes telas cada vez más raras, más exclusivas.

¿Es de mejor calidad una lana más fina?

Volvamos a lo nuestro, o mejor dicho, a nuestra pregunta inicial. Para contestarla, hay que entender lo que significa “de mejor calidad”.

Ya hemos visto que la calidad de la lana se analiza según otros criterios que la finura de las fibras.

Además, no llevamos encima un vellón bruto sino una prenda fabricada a base de tejido. Ahora bien, muchos procesos se insertan entre la fibra y el tejido. La fibra va a ser limpiada, cardada, peinada, tratada para sacar el fieltro, teñida, y, por fin, tejida. El tejido que sale de la hiladora no está terminado todavía. Va a pasar por una serie de tratamientos de último toque, otro lavado (se guarda en el tejido parte de la lanolina natural que facilita el hilado), un encogimiento más o menos importante, unos tratamientos destinados a cambiar el tacto del tejido (por ejemplo las franelas escocesas se restriegan con cardos para quitar fibras), se pisa eventualmente la lana para enfurtirla más o menos.

Todas estas etapas son muy importantes si se quiere obtener el resultado deseado en términos de “tacto”. La finura de las fibras sólo es uno de los múltiples factores que son tenidos en cuenta. Hay telas de Súper 100s que tienen un tacto mucho más bello que otros Súper 120s.

Además, un tejido no es siempre 100% pura lana. Muy a menudo, los fabricantes mezclan la lana con otras fibras para aportar otras propiedades particulares. Es así como muchas lanas muy finas contienen entre el 2% y el 10% de cachemira. Otros tejidos tienen proporciones más importantes de cachemira u otras fibras tales como angora, mohair, pelo de camello, vicuña, guanaco, visón, seda etcétera. Estas demás fibras se proponen también en diferentes grados de calidad.

Por otra parte, ¿quién puede afirmar que la lana más fina es de mejor calidad? Por cierto, será más suave. Eso es incuestionable. La diferencia se nota de inmediato entre un súper 100s y un súper 150s, igual que entre un súper 150s y un súper 200s. Pero, me parece que hay que considerar el uso. Las lanas extrafinas se usan para hacer telas muy ligeras : 250g/m, 220g/m, a veces menos. ¡Me brindaron la oportunidad de tocar, en Moxon, una tela fabulosa de menos de 150g/m! Las telas ligeras tienen defectos sumamente importantes. Para el cliente, son telas frágiles, que se arrugan con facilidad y que exigen los cuidados más atentos. ¡Ni hablar de una limpieza a seco! La prenda no saldría intacta. Cuidado con las manchas, pues, porque sólo se puede aplicar una limpieza local, y eso no siempre es posible. Para el sastre, estos tejidos son verdaderos retos. La lana es particularmente “nerviosa”, lo que significa que no deja de resbalar bajo la aguja, lo que tiene por consecuencia que coser una serie de puntadas regulares es muy difícil. La tela guarda mucho las huellas. Se debe coser a mano porque la tela no podría resistir el trabajo a máquina…

Y ¿esto es lo que usted llama una tela de calidad? Sinceramente, me lo pregunto. Telas exclusivas, es cierto, incontestable. En los récords mencionados más arriba, sólo unas decenas de trajes se van a realizar de por el mundo (trajes que costarán decenas de miles de dólares). Pero ¿de calidad?

Hay que decirlo otra vez, todo depende del uso que se tiene de la prenda. Si usted decide ir a cazar en el bosque, necesitará un tweed pesado, espeso, indestructible. Se deberá buscar entre los thornproofs, los Harris Tweed, los keeper’s tweeds. No entre los súper 200s. A propósito de eso, es de notar que la escala súper XXXs no se aplica a los tweeds : es propia de las lanas peinadas, las worsted e impropio para las lanas cardadas, las woolens entre las que figuran los tweeds. Si usted es comercial o consultor, si viaja mucho y tiene que estar impecable durante las reuniones apenas salido del avión, olvídese de los Súper 200s que saldrán de la aeronave más arrugadas que un lino. Hay lanas mucho más apropiadas, esto podría ser el tema de un próximo artículo.

Muy sinceramente, veo sólo una razón para crear lanas extra finas, las de 15 micras abajo : la prenda de prestigio. Y usted lo habrá entendido perfectamente al leer este blog, no he llegado a ser sastre para vestir altezas y billonarios chinos. Yo, sueño con vestir al ciudadano de a pie, con sus necesidades cotidianas.

Terminaré diciendo que si usted quiere algo raro y excepcional, por no decir exclusivo, auténtico, único, entonces hay mejores soluciones que las telas frágiles. Venga a verme y verá que es más fácil de lo que imagina mandar hacer su propia tela, según sus gustos y sus deseos. ¿Por qué elegir su tela en el catálogo de un pañero que venderá la misma a unos centenares de personas por el mundo, cuando tiene la posibilidad de concebir su propia tela, tejida sólo para usted (y aquí no me refiero a la posibilidad de tejer sus iniciales en las rayas, a mí también me cosían en la bata etiquetas con mi nombre cuando estaba en párvulos)? He aquí la más auténtica Gran Medida, un traje cortado y fabricado para usted, en una tela concebida y tejida para usted, sólo para usted. ¡Puedo hacérselo y lo haré con mucho gusto!

Paul Grassart – Septiembre de 2010

¡Gracias Paul! ¡No cabe duda de que los lectores de PG irán a visitar su blog apasionante!

Cheers, HUGO