Mezclar dos motivos distintos

Hugo JACOMET

Mezclar dos motivos distintos

(Sacado de la obra de Alan Flusser)

Gentlemen,

En los artículos anteriores, hemos visto cuan importante es respetar la escala de los motivos. Les recordamos que, cuando se quiere combinar dos motivos similares, es importante estar seguro de que ambos sean de distintos tamaños.

En cambio, la pauta fundamental que nos interesa hoy es precisamente contraria.

Porque, para combinar correctamente dos motivos distintos, como por ejemplo un traje de rayas y una camisa Vichy, o una chaqueta de tartán con una corbata estampada, los motivos deben ser, en la medida de lo posible, de tamaños similares.

Una camisa con motivos “imponentes” exige que se combine con una corbata cuyo motivo sea de dimensión equivalente porque, de no ser así, el impacto visual de la camisa podría eclipsar la corbata. En el ejemplo abajo, el tamaño de las rayas de la camisa debe combinarse con una corbata con grandes motivos. El hecho de que el color de la corbata refleje, además, el de la camisa, remata la coherencia del conjunto.

En el ejemplo siguiente, el carácter audaz de la chaqueta se ve resaltado por el porte de una corbata también audaz.

Fíjense en el hecho de que las rayas se prolongan en el tartán de la chaqueta. Como puede observarse una vez más, la lección armoniosa de los colores es una ventaja suplementaria.

En caso de duda en cuanto al tamaño de los motivos de la corbata, a la hora de combinarlos con motivos con fuerte impacto visual, mejor será elegir un motivo de mayor tamaño. Nunca el contrario.

Pero toda regla tiene una excepción. En efecto, puede resultar muy complejo combinar dos motivos diminutos. El resultado puede ser muy desagradable de mirar porque el ojo debe hacer un esfuerzo suplementario para evitar una impresión borrosa.

A fin de evitar este problema espinoso, cuando es bastante pequeño uno de los motivos, ustedes deben combinarlo con un motivo algo mayor. La combinación será más nítida y armoniosa.

Continuará,

Cheers, HUGO