¡Viva
España !

Hugo JACOMET

 

Caballeros,

El sábado pasado por la noche, tuve el honor de animar, en compañía de Pierre Corthay y de Lorenzo Cifonelli, una “master class” dedicada al Bespoke Francés (zapatero y sastre) organizada por nuestro compañero José María López Galiacho, creador del blog EL ARISTOCRATA que goza de una sólida reputación y que tiene un lectorado importante, fiel y apasionado del otro lado del Pirineo.

Después del éxito de nuestra película producida con la casa Corthay “La belleza del gesto” (“La Beauté du Geste” en francés) cuyas proyecciones públicas continúan con una etapa en Dubái el 13 de mayo y en Hong Kong el 15 de mayo, nos complace constatar el entusiasmo indiscutible que generan, en el mundo entero, todos los eventos dedicados a la elegancia masculina, a la sastrería y a la zapatería.

Por lo que se refiere a PG, ya tuvimos la oportunidad de observar el fenómeno de afluencia de lectores cuando vino James Sherwood para la noche de dedicatoria de The Perfect Gentleman en el marco suntuoso (privatizado para aquella ocasión) del palacete de la casa Ralph Lauren, boulevard St Germain en París, así como, unas cuantas semanas más tarde, en el no menos suntuoso marco de la casa Pierre Degand en Bruselas.

El sábado por la noche, inauguramos, gracias a nuestro amigo José María, un nuevo formato para PG: una “master class” de dos horas dedicada al tema del Bespoke Francés ante un público de gentlemen españoles (y de sus esposas) conocedores y apasionados – entre los cuales unos sastres – que habían acudido de toda España para encontrar a Lorenzo Cifonelli, a Pierre Corthay y a su servidor. Y por no faltarle a nuestra – joven – tradición, el acontecimiento tuvo lugar en un sitio tan discreto como excepcional : el “Círculo Ecuestre” de Barcelona, un Gentlemen Club de alta reputación (y muy cerrado), fundado en 1856, encabezado por el Barón Güell a partir de 1936 y albergado en el marco magnífico del palacete modernista “Casa Pérez Samanillo”, una maravilla arquitectónica construida en 1910 por el arquitecto Joan Josep Hervás i Arizmendi.

Fue así como durante dos horas (que precedieron una cena particularmente rica), pudimos medir (como se debe en lo que nos interesa), la pasión que genera el tema del estilo masculino clásico a su más alto nivel gracias a los miembros del club “El Aristócrata” que habían preparado, para la ocasión, una serie de preguntas para entender mejor los códigos del estilo francés y las especificidades de las casas Cifonelli y Corthay.

Estas dos horas intensas y particularmente regocijantes (siempre es agradable cuando un público sabe de qué se trata cuando se habla de ojales milaneses) me trajeron a la memoria la famosa frase de la Poética de las emociones de Pierre Reverdy y Georges Braque: “me gusta la regla que corrige la emoción. Me gusta la emoción que corrige la regla”, porque aquí precisamente, en el transcurso de estas dos horas, me gustó compartir las reglas y emociones sartoriales con cincuenta Caballeros apasionados y sus esposas que no perdieron ni una migaja de las conversaciones…

Lo que me alegra en el éxito de este tipo de evento, no es sólo el entusiasmo evidente que genera nuestra labor en numerosos países (éxito que nos encanta por cierto) sino también, y sobre todo, el hecho de que los artesanos/artistas del nivel de Lorenzo o de Pierre empiezan a gozar de un reconocimiento merecido y saludable para sus actividades, comparable con el de los diseñadores y estilistas “generalistas” sobremediatizados.

El éxito de esta “master class”, la primera para PG nos incita pues a orientar nuestra reflexión hacia el desarrollo de este formato que permite encuentros entre los mejores creadores del arte sartorial y zapatero mundial con los lectores de PG reunidos en pequeños o amplios comités en el mundo entero.

Por el momento, agradecemos calurosamente a nuestros amigos españoles por esta maravillosa invitación: un abrazo a José María López Galiacho por supuesto y también al afable y acogedor Luis Sans, patrocinador del evento y dueño de un extraordinario almacén de alta gama de prendas y zapatos masculinos y femeninos “Santa Eulalia”, albergado en un palacete de 2000 metros cuadrados recientemente renovado que vale la pena visitar. Le dedicaremos un reportaje en las semanas que vienen.

Por lo que se refiere a la ciudad de Barcelona, sigue tan bella como siempre, sobre todo cuando uno ha tenido la oportunidad de almorzar pescado y mariscos fresquitos, en la terraza de un restaurante situado a orillas de mar bajo un sol primaveral… con su compañera y dos de sus héroes personales.

Uno de estos breves instantes de gracia en que nada parece faltar y en que, en homenaje a nuestro Óscar favorito, nos contentamos sencillamente con… lo mejor de la vida.

¡Viva España! HUGO