« ¿El chic
francés ? »

Hugo JACOMET

« ¿El chic francés ? » Tentativa de desciframiento…

Gentlemen,

Con la ocasión de la publicación de un libro que se estrenará el próximo invierno para el 50 aniversario de una gran casa de alta sastrería masculina, y en cuya elaboración tengo el honor de participar, me hicieron una pregunta muy difícil de contestar : ¿cómo definiría usted el chic francés?

Debo confesar que me encontré algo perplejo frente a esta pregunta por lo menos ardua, y debí por eso volver a las raíces de esta palabra que se suele asociar con Francia y en particular con París, para finalmente descubrir que su origen es, sin lugar a dudas, y contra toda previsión…, ¡alemán!

Chic deriva pues del alemán “Schick” que significa “exactitud, conveniencia” y en dialecto alemánico (suizo alemán y alsaciano), “habilidad” y “destreza”.

“Chic” fue al principio una palabra militar y tener chic significaba “tener buenos modales” en una época remota en la que al oficial alemán se le consideraba como un modelo de apostura (y no me refiero al periodo de triste recuerdo que todos conocemos).

De hecho es precisamente la idea de habilidad, de destreza para hacer algo que lleva al sentido de la elegancia de la desenvoltura y de la apostura.

Chic forma parte de estas palabras del idioma francés que, y eso no deja de sorprender, han encontrado un éxito fuera de nuestras fronteras, al mismo tiempo que se usaba poco en el hexágono.

Más tarde, después de haber trocado su prestancia germánica para calificar la elegancia francesa – “au Chic Parisien” – la palabra pasa al inglés, al sueco, al holandés, al italiano, al español sin cambiar de forma y vuelve al alemán bajo su forma inicial “mit schick und charme”.

La palabra se usa ahora de modo universal, se refiere al arte de vivir a la francesa y va más allá de lo que se refiere al atuendo propiamente dicho.

Por mi parte, considero que el “Chic” francés es una vía mediana entre el rigor británico y la exuberancia italiana.

Una postura que mezcla elegancia, naturalidad y cuidado por los detalles. Una especie de excentricidad clásica en suma…

Cheers, HUGO