Timothy Everest :
agitador de ideas
desde 1989

Hugo JACOMET

Timothy Everest agitador de ideas desde 1989

Gentlemen,

He aquí la última parte de esta serie de artículos que relatan mi reciente periplo londinense. Y, por alguna casualidad de las agendas, esta etapa final me obliga a salir de Savile Row e incluso de Mayfair, para dirigirme hacia un barrio de Londres con un ambiente totalmente distinto – dulce eufemismo – ya que el barrio en cuestión albergaba, ya hace poco, todo lo que Londres contaba de actividades y establecimientos intérlopes.

Pero antes de entrar en el mundo muy creativo y bastante asombroso de Timothy Everest, un pequeño resumen de los episodios anteriores se impone. Mi primera jornada había sido muy intensa ya que había encadenado una visita relámpago al salón Bespoke de Turnbull & Asser, y luego unas visitas más detenidas a las casas Thom Sweeney, Anderson & Sheppard, Huntsman & sons et Norton & sons.

Después de esta jornada, era tiempo de volver al Duke’s donde tenía una cita con James Sherwood y Lorenzo Cifonelli quien, gracias a otra casualidad del calendario, estaba también presente aquella noche en Londres donde acababa de realizar pruebas con unos clientes suyos.

Para esta noche, habíamos programado un cóctel (magnífico) en el bar (magnífico) del Duke’s seguido de una cena en Wilton’s, EL restaurante de Jermyn Street en compañía de estos dos gentlemen con los que he ido trabando relaciones muy cordiales con el paso del tiempo. Para los de ustedes que no conocerían el trabajo de James Sherwood, me permito traer a colación su libro sobre Savile Row publicado el año pasado en Francia y su último libro, sublime pero que no está disponible en francés, dedicado al famoso “Royal Ascot” (del que tendremos la ocasión de hablar en estas columnas).

El objeto de nuestra cena era también totalmente apasionante, ya que James Sherwood y yo trabajamos desde hace poco en un proyecto de gran envergadura que pretende reunir las 20 casas de Bespoke más grandes del mundo y organizar una exposición dedicada al arte de la sastrería en una de las venideras ediciones del Pitti Uomo en Milán. De momento, sólo se trata de un proyecto (del que hablo por primera vez en estas columnas, lo que no deja de encantarme), pero en vista de las reacciones muy positivas que parece provocar en las mayores casa de Bespoke en Inglaterra, en Francia y en Italia, vamos a trabajar sin descanso para que salga a la luz, quizás al principio de 2013. Wait and see…

Después de una breve noche de sueño y un despertar matinal para ver en la televisión inglesa – una experiencia bastante extraña – el cuarto de final de la Copa del Mundo de Rugby que oponía Francia e Inglaterra, salí con el corazón ligero, y modesto en la victoria (¿quién se lo va a creer?) con dirección a la última cita de mi periplo londinense : el taller de Sir Timothy Everest ubicado en el ahora muy dinámico – y menos intérlope – barrio de Spitalfields.

Timothy Everest, sastre mítico que acicaló sus armas cerca del no menos mítico niño terrible del Row de los años 70 Tommy Nutter es lo que se suele llamar un personnage, propiamente dicho.

Por cierto, el mero hecho de que me abra las puertas de su taller un sábado por la mañana, aunque está cerrado (como todas las casas del Row, lo que no deja de sorprender) es una demostración elocuente de su pasión y del entusiasmo casi adolescente del que da prueba cuando habla de su oficio, de su visión del arte de sastrería y de los múltiples proyectos que está llevando a cabo con su equipo, dicho sea de paso bastante joven y casi exclusivamente femenino.

Pasar un momento con Tim, que llevaba en aquella ocasión un traje de tweed de tres piezas de principios de los años ochenta, es pues una experiencia particular que empieza con la visita de su taller… un lugar muy especial, ubicado en una callejuela de Spitalfields y que se distingue radicalmente de los ambientes tradicionales del Row.

Se trata de una casa de tres pisos, decorada con buen gusto (eso sí con objetos y muebles de coleccionista) donde un sistema de ultra alta fidelidad (cuyos altavoces de excepción de la marca B&W, modelo “Signature 805”, apreciarán los aficionados) destila un ambiente sonoro particularmente agradable.

El muy extravertido Tim empieza entonces a explicarme su visión del oficio de sastre sin hablar siquiera de sus productos en ningún momento, a pesar de que son éstos muy originales y muy bien hechos, como se nota al primer vistazo.

En pocas palabras, Everest defiende una visión alternativa del Bespoke tailoring y explica que, según él, las fronteras entre el estilismo masculino (moderno pero de buen gusto) y el arte de sastrería deberían acabar por desaparecer porque la elegancia masculina puede y debería conjugarse con lo mejor de ambos mundos. Es por otra parte interesante notar que Timothy Everest no usa las palabras Bespoke Tailoring sino “Fine Tailoring” en todos sus accesorios (sus perchas sobre todo).

En el caso de Timothy Everest, se trata de un enfoque que va mucho más allá de las palabras y de las declaraciones de intención ya que todos sus trajes, abrigos, chaquetas e incluso camisas que he tenido la ocasión de observar en su casa, son la concretización de esta visión diferente del oficio de sastre.

He podido descubrir en particular una pequeña colección de prêt-à-porter la mar de admirable diseñada por Tim y fabricada en Portugal. Estos productos proponen líneas audaces (sin exceso), tejidos de alta calidad y montajes semi reforzados con tela muy bien hechos. Los precios son muy correctos para productos de esta calidad ya que sólo les costará £600 (el equivalente de 700 euros) un traje de dos piezas.

Además, la casa Everest propone una hermosa colección de semi medida siguiendo la misma inspiración “classic with a twist” (a partir de £950) y, desde luego, una oferta Bespoke tradicional (a partir de £2700) realizada según las reglas del arte, con aquel deje de originalidad que viene a firmar las prendas que produce esta casa sorprendente.

En el primer piso pude admirar la creatividad desenfrenada del personaje con, sobre todo, algunas chaquetas de ciclismo sorprendentes y reediciones de chaquetas en homenaje a Tommy Nutter con bolsillos chapados de cuadros y solapas mantón… “Not my cup of tea” como dicen en Londres, pero debo confesar que me quedé boquiabierto ante tamaña libertad de expresión sartorial.

Por fin, “last but not least”, Timothy sacó para mí un auténtico traje de 1971 (un Tommy Nutter por supuesto) que acababa de recuperar y que me permitió fotografiar.

All photos © Andy Barnham

En resumen, aunque, a mi parecer, les falta a algunas creaciones suyas cierto grado de “understatement”, el mundo de Timothy Everest es un mundo verdaderamente aparte que causa respeto y admiración.

Fue así como terminó mi apasionante escapada londinense, y, cuando iba en taxi hacia la estación de St Pancras (después de un almuerzo muy relajado con Timothy y Andy), no podía dejar de pensar que, a pesar de la derrota de su equipo nacional de rugby contra Francia aquel día, estos ingleses eran muy fuertes a pesar de todo.

God save the Queen and British Bespoke Tailoring !

Cheers, HUGO